Neblinas, Landa de Matamoros, Qro. 10 de febrero de 2018.- El carnaval es una celebración que tiene lugar inmediatamente antes del inicio de la cuaresma cristiana, que se inicia a su vez con el Miércoles de Ceniza, tiene fecha variable (entre febrero y marzo según el año. El carnaval combina algunos elementos como disfraces, desfiles, y fiestas en la calle. El Carnaval Huasteco de los viejos en Neblinas, tiene una tradición de más de 80 años, aunque debido algunos sucesos no programados, se ha suspendido por años, se retoma y así sucesivamente; y desde hace más de 6 años se inició nuevamente y de ahí a la fecha se ha continuado la tradición año con año.

Desde que se retomó el Carnaval huasteco en la comunidad de Neblinas, el sábado 10 de febrero, se realizó la clausura de las actividades que durante una semana los lugareños disfrutaron, en su edición 2018. La clausura estuvo a cargo de la Presidencia Municipal, que encabeza la alcaldesa Mary Amador Covarrubias.

Al tomar la palabra la alcaldesa mencionó la importancia de seguir apoyando las costumbres y tradiciones de los pueblos Landenses, “es por ello que estamos dispuestos a seguir fomentando el gusto por ellas, apoyando a los proyectos de cultura que se implementan para rescatarlas a sabiendas que gracias a esa diversidad de cultura y tradición somos conocidos y reconocidos en el extranjero.

 “estas tradiciones son bonitas y coloridas, y únicas en nuestra región, por lo que los invito a seguirlas preservando; y cómo administración estamos en la mejor disposición de seguir apoyando los proyectos de cultura”.

Del mismo modo, “quiero felicitar al coordinador de cultura profesor Godofredo Garay Cervantes, por el interés que ha puesto en rescatar las tradiciones de nuestros pueblos, con los proyectos que ha desarrollado en estas comunidades, que mucha falta les hacía. Así mismo, al comité organizador por todo el empeño que han puesto para que este evento fuese posible”. – finalizó la presidenta.

Durante el Carnaval en Neblinas, los “viejos”, personas de la comunidad se caracterizan, poniéndose máscaras y ropa vieja, realizan recorridos por todas las calles del pueblo, bailando al ritmo de un trio Huapanguero, durante casi 1 semana.

En la clausura, los viejos siguen bailando y realizan el tradicional ritual de quemar un muñeco de trapo, que identifican como el difunto, el cual lo queman de castico, porque se portó mal.

Posteriormente, se lee un testamento, que supuestamente deja el difunto. Dejando herencia simbólica a varias personas de la comunidad, el cual realizan de manera chusca, haciendo reír a los presentes.